Nuestros Valores
Aprenda los valores que anclan nuestra misión de amar al prójimo, hacer discípulos y plantar iglesias.
El Evangelio como nuestra motivación
Estamos agradecidos por el Evangelio que trae salvación. Aunque una vez estuvimos muertes en nuestros pecados, Dios ha sido Bueno… Agradecidos por ese precioso regalo que es la salvación de Dios, queremos adorarlo y vivir una vida digna de su llamado.
Estamos seguros del gran amor de Dios por nosotros que se reveló en la cruz, queremos crecer como discípulos para servirle a Él y a Su pueblo. Confiamos en su segunda venida, y hasta tanto ello ocurra, queremos hacer buenas obras y guiar a otros a conocer a Jesús. Es la práctica de nuestra fe, y del evangelio nuestra motivación inmutable.
La Biblia como nuestra base
Creemos que la Biblia es la palabra infalible de Dios, la revelación de Dios para su pueblo. La Biblia es nuestro referente de vida. Nos sometemos a su autoridad, adhiriéndonos a sus principios eternos que son suficientes para una vida santa y aplicables para los creyentes de todas las culturas y épocas. Recurrimos a la Biblia en busca de sabiduría para crecer en madurez y estar completamente equipados para toda buena obra. Las culturas y los tiempos pueden cambiar, pero siempre miraremos a la biblia como nuestra base para conducir nuestras vidas como pueblo de Dios.
El Espíritu Santo como nuestra fuente de poder
Creemos que el Espíritu Santo es la tercera Persona de la Santísima Trinidad y el regalo de Dios a su pueblo. El Espíritu Santo es nuestra fuente de poder; Él le da poder a la iglesia para trabajar en pos de la agenda de Dios mediante el cumplimiento de la Gran Comisión. Continuamente recibimos el poder del Espíritu Santo a medida que trabajamos en sociedad con Él y caminamos de acuerdo con Sus caminos. A través del poder del Espíritu Santo, podemos vivir vidas transformadas, abrir nuevos caminos y alcanzar a las personas para Cristo. Mientras estemos dispuestos, siempre podemos rendirnos al Espíritu Santo y recibir poder para una vida y un ministerio piadosos.
El Discipulado como nuestro estilo de vida
Estamos comprometidos a crecer como discípulos de Cristo en respuesta a la amorosa gracia de Dios. Conocer y seguir a Cristo es el camino de discipulado de toda la vida compartido por los jóvenes y los ancianos, los estudiantes y los profesionales que trabajan, los solteros y las familias, sin importar cuánto tiempo hayamos estado en la fe.
Creemos en el cumplimiento de la Gran Comisión haciendo discípulos dondequiera que vayamos. Los discípulos hacen nuevos discípulos. Como iglesia, somos firmes en nuestra dedicación al discipulado como nuestro estilo de vida.
Las personas como nuestra pasión
Creemos que como iglesia, no sólo estamos llamados a procurar nuestro propio bien y satisfacer nuestras necesidades, sino que además de ello queremos llegar a aquellos que no conocen a Jesús para que puedan conocer su amor y justicia. Vemos más allá de nosotros mismos para amar a las personas a pesar de nuestras diferencias y sin condiciones.
Reconocemos que la gente fue la razón por la que vino Jesús, y la gente es la razón por la que Dios está enviando a la iglesia para ser sus testigos en el mundo. Nos aferramos al valor inmutable de las personas como nuestra pasión.
Iglesia como nuestra familia
La iglesia no es un edificio. Es una comunidad de creyentes que aman y adoran a Dios juntos. La salvación es tanto una decisión personal como una experiencia comunitaria. Después de que uno toma la decisión personal de seguir a Jesús, uno puede unirse a la familia de creyentes para seguir juntos a Jesús. Incluso en medio de las heridas y las diferencias, decidimos crecer y madurar como familia.
Nos preocupamos por las necesidades de los demás e incluimos a los nuevos miembros en la familia. Aunque el mundo pueda vernos simplemente como una organización, vemos a la iglesia como la familia con la que Dios nos ha bendecido por toda la eternidad.
Plantar iglesias como nuestro llamado
Creemos que el mensaje de salvación del evangelio es para todos, independientemente de las barreras sociales, culturales, lingüísticas o de otro tipo, el Evangelio debe predicarse hasta los confines de la tierra. A través de la plantación de iglesias en Singapur y en todo el mundo, queremos llevar el Evangelio a las comunidades locales, hacer discípulos que arriesgarán sus vidas por el Evangelio y cumplirán la Gran Comisión. Aunque nuestros métodos pueden cambiar, nuestro llamado a plantar iglesias nunca cambiará.
Construyendo líderes con la cultura del evangelio de Cristo
Tenemos la intención de formar líderes que pastorearán al pueblo de Dios y guiarán a la iglesia para proclamar y vivir el Evangelio en todas las generaciones. Los líderes no surgen por casualidad; buscamos desarrollar a propósito líderes centrados en Cristo que tengan el carácter, la sabiduría y la fuerza para llevar adelante a la iglesia. Para ser una iglesia que se mantiene firme en medio de la persecución y los desafíos, estamos decididos a formar líderes que lideren con el ejemplo en perseverar en la fe.